En época de vendimia

Un año más, al llegar estas fechas, la vendimia comienza a generalizarse en el viñedo que se encuentra al sur del río Tajo. En breve irá extendiéndose por el resto de zonas vitícolas españolas y, más menos, a finales de octubre, podremos decir que, una campaña más, las uvas han sido recogidas de sus cepas y llevadas a las miles de bodegas de toda España, para la elaboración de vino.

Este ancestral ritual ha cambiado mucho en las últimas décadas, pero, en la substancia sigue resumiéndose en aprovechar el fruto de la vid para elaborar vino.

¡Y parece mentira que un elemento tan aparentemente simple como la uva pueda tener matices tan complejos (y no sólo desde el punto de vista de la elaboración de vino y de las notas de cata)!

En realidad, alrededor de este sector se mueven muchas más cosas que la elaboración de vino.

Hoy vamos a centrarnos en la primera (y la que más influencia tiene desde el punto de vista económico). ¿Cual va a ser la producción? Desde hace unos meses se produce la ya clásica discrepancia entre los que habitualmente tienen interés en que la cosecha sea grande (particularmente los grandes grupos que compran uva y vino) y las organizaciones agrarias que, queriendo a nivel individual (los agricultores), que su cosecha sea grande, prefieren que la vendimia, a nivel global, se quedé lo más corta posible. Todo debería responder, evidentemente, a una cuestión de equilibrio entre la oferta y la demanda, que, en este sector, muchas veces, no es del todo transparente.

Aquí,  responde, además de a la oferta y a la demanda,  a las “sensaciones” del sector y a las declaraciones y actuaciones de representantes de los países y regiones productoras y de las asociaciones de bodegas que, desde dos meses antes, alertan  de que la previsión es mala o buena, de que va a haber poco o mucho vino, según la situación de cada año. Y todo esto tiene una gran incidencia en el precio que las bodegas ponen en sus “tablillas”, para cada tipo de uva y variedad.

Cepas listas para ka vendimia en La Mancha

Cepas listas para la vendimia en La Mancha

Y este año no iba a ser una excepción. A tenor de las declaraciones que se han ido sucediendo este verano, esta campaña, la vendimia en España se preveía “enorme”, incluso superando las cifras históricas. También, en los países de nuestro entorno y en los denominados “nuevos productores”.  Al mismo tiempo, la previsión del Ministerio de Agricultura, para España (¡¡¡del mes de mayo!!!) apuntaba a una reducción del 5%, dejando la cifra prevista en unos 36,7 millones de hectólitros.

Dejando al margen que la última estadística nacional sea del mes de mayo (y cuyo valor es casi nulo) -lo que se une, posteriormente, a los meses que se tarda en conocer la cifra definitiva, una vez finalizada la campaña, a pesar de la los plazos, estrictos, y cortos, que tienen las bodegas para cumplimentar su declaración de producción; todo ello muy mejorable- parece que, al final, la producción no va a ser tan “histórica”, y que no habrá, consecuentemente, tanto vino como se ha estado diciendo. En concreto, Cooperativas Agroalimentarias da una estimación de unos 42,5 millones de hectólitros, prácticamente en la media de las últimas campañas, aunque, eso sí, superior a la campaña del año pasado (http://www.agroalimentariasclm.coop/prensa/documento/ef8bc60f715bb92835d8df8320b47842).

Viñedo en Argamasilla de Alba (Ciudad Real)

Viñedo en Argamasilla de Alba (Ciudad Real)

A esto se añaden las previsiones, a la baja, de otros países productores. Francia nos da, en este caso, una nueva lección, actualizando, recientemente, su Ministerio de Agricultura, la previsión para esta campaña, cifrando la producción en 45,4 millones de hectólitros, un 7% más que en 2012, año con una producción inusualmente baja (http://www.agrodigital.com/IndSec.asp?xSector=1&xSubSector=15).

La influencia de las previsiones es, generalmente, determinante para las grandes bodegas compradoras de uva, y así, Felix Solís, en la DO Valdepeñas pagará esta campaña cerca de un 9% menos la uva tinta y más de un 22% menos la uva blanca (en ambos casos respecto a la campaña pasada), en el ámbito de la Denominación de Origen.

En fin, como todos los que conocen estas cuestiones, se trata de las habituales -y grandes- fluctuaciones de precios a que nos tiene acostumbrado el sector, y que luego se traducen en fluctuaciones en el precio del vino para consumo, el mosto, y el vino destinado a destilación, que una campaña pueden llevar a la ruina a los viticultores, otra a las cooperativas, otras a los destiladores, y así, con todos y cada uno de los eslabones de esta peculiar cadena.

Urge un esfuerzo compartido de todas y cada una de las entidades representativas del sector para, por ejemplo en el marco de una interprofesional, y dentro del cumplimiento de la normativa de competencia, poner algo de orden y garantizar una rentabilidad sostenible a lo largo de los años para todos los agentes implicados.

Y urge que la administración reme en esa dirección y no escatime esfuerzos a la hora de exigir transparencia, apostar por las integraciones y los acuerdos, e impulsar un sector, tradicionalmente muy estructurado en cada uno de sus eslabones, pero con grandes deficiencias en sus engranajes.

Se presenta, pues, una nueva campaña, en la que tendremos que ver si se pueden mantener los datos de exportación de la campaña pasada (y a que precio). Analizaremos también cómo ha quedado el programa de apoyo para el sector, la injusticia cometida al no incluir parte de la superficie del viñedo como superficie elegible para el pago básico en la futura PAC (aunque todavía se está a tiempo de rectificar), el equilibrio entre vino, mosto y alcohol, etc.

Pero esto será más adelante.

Por ahora, toca vendimiar, sin olvidar el futuro….

 

Comments
4 Responses to “En época de vendimia”
  1. Javier Martín Olmos dice:

    Estoy de acuerdo con Cesar, poco más que añadir al análisis tan atinado que haces, pero como Cesar suele ilustranos siempre con alguna referencia literaria a propósito del tema que nos coupa, me he permitido incluiros este SONETO AL VINO del gran Jorge Luis Borges, para los que no lo conozcan
    ¿En qué reino, en qué siglo, bajo qué silenciosa
    conjunción de los astros, en qué secreto día
    que el mármol no ha salvado, surgió la valerosa
    y singular idea de inventar la alegría?
    Con otoños de oro la inventaron. El vino
    fluye rojo a lo largo de las generaciones
    como el río del tiempo y en el arduo camino
    nos prodiga su música, su fuego y sus leones.
    En la noche del júbilo o en la jornada adversa
    exalta la alegría o mitiga el espanto
    y el ditirambo nuevo que este día le canto
    otrora lo cantaron el árabe y el persa.
    Vino, enséñame el arte de ver mi propia historia
    como si ésta ya fuera ceniza en la memoria.

  2. Álvaro Bárez dice:

    Como siempre certero, Paco. Un saludo.

  3. César Sáenz dice:

    Nada que añadir a tu acertado comentario, salvo que hay que seguir insistiendo en que la Administración no puede seguir mirando para otro lado ante los problemas del sector y recordar, con Mark Twin que “si la cerveza tiene libertad, el vino tiene sabiduría y el agua……bacterias”.

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